Hoy atestiguamos el inicio, una vez más, de una campaña que es de enorme importancia para los ciudadanos del Distrito Federal. A través de ella se invita a las personas para que elaboren su testamento ante notario público.
El testamento como expresión de la última voluntad de una persona, garantiza que esta sea cumplida por sus herederos después de su muerte. Ello permitirá que sus bienes se distribuyan sin que exista ninguna controversia entre ellos. Con esto, se garantiza la tranquilidad familiar y se evitan trámites que suelen ser, además de caros, tardados y complejos.
Señores, yo les pregunto, ¿Cuánto vale la seguridad jurídica en tiempos de incertidumbre? Lo que hace el testamento es eso: Darle seguridad jurídica a nuestras familias.
Contra estos y otros mitos debemos de enfrentarnos, para convencer a las personas que el testamento tiene, como finalidad principal, prevenir conflictos futuros entre las familias, pues da certeza jurídica en la tenencia de los bienes, al facilitar su transmisión al fallecer uno de nuestros seres queridos.
Dada la importancia de este documento y frente a los problemas económicos derivados de la crisis mundial del año pasado, el Gobierno de la Ciudad y el Colegio de Notarios del Distrito Federal, que hoy me honro en presidir, hemos hecho un nuevo esfuerzo en este 2010 para que la población tenga mayores facilidades en la realización de tan importante documento.
Durante esta Campaña, la población podrá realizar su testamento con un costo hasta 75% menor del original.
Los convenios firmados entre el notariado de la Ciudad de México y el Gobierno del Distrito Federal a través de la Dirección General de Regularización Territorial del Distrito Federal, demuestran una vez más la solidaridad que siempre ha tenido el gremio notarial y las autoridades con la sociedad, especialmente con quienes menos tienen y más lo necesitan.
Los promotores testamentarios y el notariado del Distrito Federal iniciamos este día un trabajo conjunto de suma importancia.
La labor de los señores promotores testamentarios en estos trabajos que hoy inician, se traduce en convertirse en el primer contacto con los ciudadanos que requieren del servicio notarial para otorgar este documento.
Recaban los datos y documentos que son indispensables para el otorgamiento de la última voluntad del ciudadano. Son el primer contacto y quienes motivan a la población.
Una vez cumplida esta labor, el testador es atendido por los notarios, quienes nos encargamos de escuchar su voluntad, interpretarla y darle la asesoría y consejo jurídico que requiera. Ello se traduce en el documento idóneo para lograr que se cumplan sus deseos para después de su muerte.
Es en la labor conjunta donde se encuentra la solución a nuestros principales problemas.
Por ello estoy seguro que, con el esfuerzo decidido de notarios, autoridades y promotores testamentarios, lograremos alcanzar la ambiciosa meta fijada para este año por el Licenciado Marcelo Ebrard Casaubón, Jefe de Gobierno de nuestra Ciudad: Otorgar, a través de este programa, treinta mil testamentos, mismos que se traducirán, en el futuro, en una mayor seguridad jurídica para los habitantes de nuestra capital.
MUCHAS GRACIAS.